miércoles, 16 de marzo de 2011
martes, 15 de marzo de 2011
Fade out ~
En los hechos... me siento traicionada.
Y si a medio camino encuentras
Que ha cambiado tu dirección
Anda y vuela que aunque me veas derrumbar
Al fin de todos siempre he de recordar
Que me diste a su tiempo tu corazón
Y seguiste tu vuelo, tu vuelo al sol
Que ha cambiado tu dirección
Anda y vuela que aunque me veas derrumbar
Al fin de todos siempre he de recordar
Que me diste a su tiempo tu corazón
Y seguiste tu vuelo, tu vuelo al sol
... Aunque no hoy ni ayer ♫
Comprendo las distintas realidades y me hago con eso un mundo bastante peculiar que se pliega entre mis manos.
Parte por parte separo sus esquinas y hago de un hermoso alfil empapelado, un simple papel lleno de letras que preferiría no leer. Te tengo frente a mi, me miras con tus ojos cafés inmensos, eternos hasta el infinito, esos ojos universales que me enredan en tus pupilas y en tus secretos que temes revelar al resto de los humanos que te rodean. Te retuerces en mi cintura y me derrito con tus pequeñas manos frías, gigantes, inestables, complicadas, dubujantes de manos, dibujantes de sueños sin fin que terminaron antes de lo que supucimos.
¿Me entiendes un poco? ¿sabes a dónde voy con esto?
Caminaste en dirección al cielo, pero el mar se interpuso en tu destino y llegamos a un vacío complejo y descontextualizado que no supimos encontrar o retornar al inicio. La rueda de la fortuna giraba dentro de mi y las nubes hacían complot para mutar en olas indomables y viciosas.
Viajamos con destino al fin del mundo y viniste a destruir mi avión de papel en el que habría, yo, de invitarte hasta estallar en nebulosas las magnificas claridades en nuestros daltónicos colores.
Mi tímpano vibra con las notas de tus recuerdos y me olvido lentamente del reflejo de tu rostro entre mis aguas. Separé el mar y pretendo caminar entre la humeda realidad para cruzar hasta donde no estés, hasta dónde tu realidad no perturbe mi existencia.
Y daré la vuelta para verte crecer ya sola, sin mi. Y yo gigante en la nimiedad comunicadora, escribiré un libro que lleve tu nombre, plantaré una rosa que cortaré cada abril y desgarrare de mi cuerpo mi sombra para que te cuide y seque las lágrimas que se escapen de tu corazón.
El olor a ti me invade y me estremece la idea de odiarte. Mas te odio porque duele.
Parte por parte separo sus esquinas y hago de un hermoso alfil empapelado, un simple papel lleno de letras que preferiría no leer. Te tengo frente a mi, me miras con tus ojos cafés inmensos, eternos hasta el infinito, esos ojos universales que me enredan en tus pupilas y en tus secretos que temes revelar al resto de los humanos que te rodean. Te retuerces en mi cintura y me derrito con tus pequeñas manos frías, gigantes, inestables, complicadas, dubujantes de manos, dibujantes de sueños sin fin que terminaron antes de lo que supucimos.
¿Me entiendes un poco? ¿sabes a dónde voy con esto?
Caminaste en dirección al cielo, pero el mar se interpuso en tu destino y llegamos a un vacío complejo y descontextualizado que no supimos encontrar o retornar al inicio. La rueda de la fortuna giraba dentro de mi y las nubes hacían complot para mutar en olas indomables y viciosas.
Viajamos con destino al fin del mundo y viniste a destruir mi avión de papel en el que habría, yo, de invitarte hasta estallar en nebulosas las magnificas claridades en nuestros daltónicos colores.
Mi tímpano vibra con las notas de tus recuerdos y me olvido lentamente del reflejo de tu rostro entre mis aguas. Separé el mar y pretendo caminar entre la humeda realidad para cruzar hasta donde no estés, hasta dónde tu realidad no perturbe mi existencia.
Y daré la vuelta para verte crecer ya sola, sin mi. Y yo gigante en la nimiedad comunicadora, escribiré un libro que lleve tu nombre, plantaré una rosa que cortaré cada abril y desgarrare de mi cuerpo mi sombra para que te cuide y seque las lágrimas que se escapen de tu corazón.
El olor a ti me invade y me estremece la idea de odiarte. Mas te odio porque duele.
domingo, 6 de marzo de 2011
Alas de golondrina
¿Se han dado cuenta cómo la serpiente se despoja de su piel para renovar en vida las historias de su cuerpo?
Sumergí mi cuerpo bajo el ácido viento del medio día en la superficie terrestres que ardía en llamas y engañaba a los ojos humanos con pequeñás ondas y agua en la lejanía.
Respiré la sequedad de las gargantas y me hundí en los sueños deshidratados de cientos y miles de personas.
Converti un segundo en un silencio y sigilosamente aceché a mis vecinos de metro cuadrado que se desidrataban bajo el sol.
En medio de la nada escuchaba cómo las fuerzas se azotaban una y otra vez en un incansable vaiven que parecía doler en lo más profundo de sus metros bajo la realidad. La sal calaba los huesos de la tierra y blondeaba las bastas mal cocidas.
Las estrellas se reflejaban en la distacia más lejana y en la pupila de mis ojos mientras miraba en infinito.
Mi piel se desprende. Las plumas azúl rey caen a mis costados con sus diminutas franjas blancas. Mi cuerpo se despoja del tiempo y renace de un mundo nuevo. No soy Fénix, no me he incinerado ni renazco de mis cenizas. Me deshago de los viejos tormentos que mis plumas guardaban, y reparto maravillas escondidas entre cada fibra. El viento me eleva y yo, cada vez más pesada, no soy capaz de separar los pies de la tierra. Mis sueños empapados, pesados de penas y agonias no dan tregua y mi cuerpo desnudo tiembla de frío. El miedo se apodera de mi. Las soledades gritan mi nombre y al fondo de mi desvarío la victoria se refleja brillante y verde claro. El sol poderoso dibuja mi contorno en el suelo granulado y en mi reflejo veo cómo muta mi cuerpo. El viento batalla contra mis silencios y mis lágrimas -para nada curativas- hacen un camino desde mis ojos negros y perlados hasta la corniza de mis labios amarillos. Siento que desde mi interior burbujea un ente extraño y de pronto veo pequeños retazos azules surgir desde mi piel.
Vuelvo a crecer y vuelvo a ser grande. Las plumas apolilladas y viejas viajan junto a las memorias y llegan a mis antiguas maravillas y mi cuerpo estrena pelaje nuevo, brillante, sedoso y completo.
Despliego mis alas y sin esfuerzo el viento me convierte en Ícaro y planeo por los cielos.
Hasta el sol, esta vez sí que sí.
Y de quién fui solo quedan plumas. Con mis sangre enfrascada en vidrio escribirás tu historia con parte de lo que un día fui, y de lo que hoy solo queda de ella: plumas azul rey con una diminuta franja blanca.
Sumergí mi cuerpo bajo el ácido viento del medio día en la superficie terrestres que ardía en llamas y engañaba a los ojos humanos con pequeñás ondas y agua en la lejanía.
Respiré la sequedad de las gargantas y me hundí en los sueños deshidratados de cientos y miles de personas.
Converti un segundo en un silencio y sigilosamente aceché a mis vecinos de metro cuadrado que se desidrataban bajo el sol.
En medio de la nada escuchaba cómo las fuerzas se azotaban una y otra vez en un incansable vaiven que parecía doler en lo más profundo de sus metros bajo la realidad. La sal calaba los huesos de la tierra y blondeaba las bastas mal cocidas.
Las estrellas se reflejaban en la distacia más lejana y en la pupila de mis ojos mientras miraba en infinito.
Mi piel se desprende. Las plumas azúl rey caen a mis costados con sus diminutas franjas blancas. Mi cuerpo se despoja del tiempo y renace de un mundo nuevo. No soy Fénix, no me he incinerado ni renazco de mis cenizas. Me deshago de los viejos tormentos que mis plumas guardaban, y reparto maravillas escondidas entre cada fibra. El viento me eleva y yo, cada vez más pesada, no soy capaz de separar los pies de la tierra. Mis sueños empapados, pesados de penas y agonias no dan tregua y mi cuerpo desnudo tiembla de frío. El miedo se apodera de mi. Las soledades gritan mi nombre y al fondo de mi desvarío la victoria se refleja brillante y verde claro. El sol poderoso dibuja mi contorno en el suelo granulado y en mi reflejo veo cómo muta mi cuerpo. El viento batalla contra mis silencios y mis lágrimas -para nada curativas- hacen un camino desde mis ojos negros y perlados hasta la corniza de mis labios amarillos. Siento que desde mi interior burbujea un ente extraño y de pronto veo pequeños retazos azules surgir desde mi piel.
Vuelvo a crecer y vuelvo a ser grande. Las plumas apolilladas y viejas viajan junto a las memorias y llegan a mis antiguas maravillas y mi cuerpo estrena pelaje nuevo, brillante, sedoso y completo.
Despliego mis alas y sin esfuerzo el viento me convierte en Ícaro y planeo por los cielos.
Hasta el sol, esta vez sí que sí.
Y de quién fui solo quedan plumas. Con mis sangre enfrascada en vidrio escribirás tu historia con parte de lo que un día fui, y de lo que hoy solo queda de ella: plumas azul rey con una diminuta franja blanca.
viernes, 11 de febrero de 2011
Cartas (título minimalista)
Quiero escribir una carta. A cualquier parte del mundo, a una dirección que no conozco, a alguien que jamás he visto. Decirle que tengo 20 años, que vivo en Chile, que amo mi país, que estoy encerrada en una familia de buenas costumbres, que me gustan los helados de leche, los sonidos nocturnos, las foto desaturadas y con alto contraste. Decirle, tal vez, que soy mujer, que uso pantalones azules y chaleco morado, que me gustan las poleras largas y mangas de señorita, que toco flauta traversa y me gustan los patines. Decirle que me gustan los postres dulces, el merengue, la crema pastelera y el pie de limón. Que no me gusta sentirme menospreciada, me gusta que se reconozcan mis logros y que me gusta aprender de las demás personas.
Quiero tener alguien a quién presentarme sin que me juzguen, sin que me cuestionen. Mejor dicho, quiero conocer a alguien que no me conozca… Quiero que imaginen como es mi rostro, como son mis manos, como son mis hombros. Y quiero imaginar su cara, su voz, sus silencios.
Quiero alguien a quien no tenga queleer sus actitudes, sus movimientos, sus expresiones. Que se comunique conmigo con las l e t r a s y las letras sean lo único que pueda leer.
Quiero enviarle una carta a un extraño para dejar de sentirme tan rara.
I want to send a letter to a stranger to stop feeling me so weird
Quiero tener alguien a quién presentarme sin que me juzguen, sin que me cuestionen. Mejor dicho, quiero conocer a alguien que no me conozca… Quiero que imaginen como es mi rostro, como son mis manos, como son mis hombros. Y quiero imaginar su cara, su voz, sus silencios.
Quiero alguien a quien no tenga que
Quiero enviarle una carta a un extraño para dejar de sentirme tan rara.
I want to send a letter to a stranger to stop feeling me so weird
sábado, 29 de enero de 2011
martes, 11 de enero de 2011
Vuela o no vuela, Manuel?
Insisto en que las hojas en blanco me intimidan...
No hay manera de que se vaya...
es como mi mejor amiga.
se instaló a un lado de mi corazón y de mi garganta y no existe manera de sacarla...
Estúpida pena, vuela luego.
No hay manera de que se vaya...
es como mi mejor amiga.
se instaló a un lado de mi corazón y de mi garganta y no existe manera de sacarla...
Estúpida pena, vuela luego.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)